La experiencia del Consejo Infantil y Juvenil del Parque de las Ciencias de Granada

“..reconocerlos capaces de darnos opiniones,
ideas y propuestas útiles para nosotros, las personas
adultas; capaces de ayudarnos a resolver nuestros
problemas. Si esto llega a producirse, la relación
con ellos será correcta, entre ciudadanos adultos
y ciudadanos pequeños, pero ciudadanos ahora.”
F. Tonucci

 

Entrevista Paz Posse | La importancia de escuchar y hacer participar a los niños y jóvenes.

 

¿Cómo nació el Consejo de Niños y Jóvenes del Parque de las Ciencias de Granada? ¿Con qué intención?

El Parque de las Ciencias se inauguró el 1995. Su desarrollo ha ido evolucionando paulatinamente y se ha constituido lo que ahora es por fases. En el 2004 se efectuó creación del Consejo infantil y en el 2005 el consejo juvenil. La última fase (cuarta) se produjo en el 2010 tras una grata experiencia con la participación de niños y jóvenes. Fue entonces, tras la experiencia de los años anteriores, cuando empezamos a valorar que los chicos y las chicas nos echaran una mano. Decidimos preguntar a los niños/as qué querían, ya que son parte del público, para que nos dieran ideas, en definitiva, para escucharles. Lo dinamizamos desde el museo, nos pusimos en contacto con F. Tonucci, gran referente del ámbito y gran defensor de la voz de los niños. Organizamos un seminario a cargo del experto italiano, y a su vez nos pusimos en contacto con los colegios cercanos. Sobretodo nos interesaba la participación y por ello centramos la atención en los centros educativos cerca del museo. Bajo el título “El parque que queremos, manos a la obra” empezamos el desarrollo del consejo infantil. En 2014 se constituye el consejo infantil de forma consolidada tal y como lo entendemos ahora.

 

“Queríamos escuchar a los niños y lo que querían para el proyecto”.

 

Paz Posse – Asesora Pedagógica – Partipante del desarrollo del Consejo Infantil del Parque de las Ciencias de Granada desde su inicio

Queremos saber lo que piensan, sus ideas, sus aportaciones desde el respeto y la escucha. Los consideramos personas con cosas que decir en los ámbitos y escenarios donde viven y crecen. Tienen más sentido común del que creemos. Su punto de vista nos hace a los adultos tener una visión mas amplia de la realidad y darnos cuenta de aspectos de ella que sólo ellos ven y sobretodo sienten. En este escenario se sienten parte integrante de la sociedad, se les escucha y se debate con ellos.

En el proceso de consolidación del consejo no sólo fue gracias a la infraestructura y voluntad del museo, sino también gracias por parte de la implicación de las familias y los colegios.

 

¿Por qué creéis que es significativo dar voz y espacio a niños y jóvenes?

Porque tienen muchas cosas que decir si los queremos escuchar. Los adultos tenemos espacios y tiempos para debatir en relación en nuestras vidas y, ellos no tienen ningún foro, sus necesidades no tienen donde decirlas. Los terrenos donde se desarrollan están dominados por los mayores. Entendemos que es significativo por esta razón darles tiempo y ese espacio donde exponen sus ideas y se encuentran con otros que no piensan lo mismo. Allí aprenden a debatir, hablar, escuchar, compartir, consensuar… aprenden una manera de comunicarse que los adultos tenemos y, a su vez, son integradas sus opiniones y valores en el entorno social. Lo que ellos sienten y piensan es importante y lo ven representado en el entorno.

 

¿Cuáles son las bases de fondo que definen el Consejo de niños y jóvenes?

Son muchas las bases que articulan el consejo de Niños y jóvenes del Parque de las ciencias de Granada, por ello los resumimos en 5:

 

– Derechos: Considerar a la infancia como ciudadanos de derecho. Viven en nuestra sociedad y se merecen esa consideración. Esto no es un juego, y como adultos tenemos que aceptar que su voz también cuenta.

 

Participación activa de los niños y jóvenes: promover el trabajo cooperativo, donde aprendan que en cualquier escenario que ellos viven pueden participar, aportar y aprender con otros. Fomentar personas democráticas. Fomentar la participación activa en ámbitos que les competen. No sólo reconocer que tienen cosas que decir, que ellos sepan que su voz también cuenta.

 

Participación activa directa del museo: Contar con la implicación de la institución, sobretodo el equipo que acoge esta estructura, no es algo de un interés individual.

 

Las autoridades implicadas con respuestas a las escuchas: las autoridades responsables tienen que tener un compromiso con el consejo y trabajar con ellos. Esto implica consecuencias positivas: tiene que transcender su voz. Su voz no es ignorada. Hay muchas veces que plantean contenidos que son imposibles en el museo y, se explicita desde el experto relacionado con el tema porque es inviable lo que proponen y buscamos alternativas. Lo que queremos es que sepan que los hemos escuchado y valorado sus propuestas.

 

Difundir este modelo en otros ámbitos: Tenemos la voluntad que esto trascienda también en otros espacios donde los niños/as y jóvenes participan, por ejemplo, con la creación de consejo de niños en las escuelas. Es favorable extrapolar el modelo hacia otros sectores.

 

Cómo se articula y dinamiza la voz de los niños/as y jóvenes para conseguir con éxito darles espacio y voz?

Normalmente existen consejos de ciudad en los ayuntamientos, pero en ese momento en un museo no, en un museo no existía. Como no teníamos referentes directos, tuvimos que estructurar desde el inicio nuestras bases. Principalmente los participantes son 30 niños/as de los últimos cursos de quinto y sexto de colegios cercanos al museo. Por un tema práctico de proximidad y transporte apostamos por la cercanía. Se estructura con reuniones trimestrales, y también se cuenta con su participación si hay un evento extraordinario.

El procedimiento lo inicia el departamento de Educación del Parque de las Ciencias que plantea los temas de debate. Se traslada estos temas al profesorado de los colegios (vía email) para que se lo transmitan a los participantes del Consejo infantil. Allí en las aulas se debaten sus propuestas y los representantes del Consejo de Niños y Jóvenes recogen las conclusiones, que serán las propuestas que se plantearán el día de la reunión trimestral con los expertos implicados para que se genere un debate entre los representantes y también para dar lugar a la respuesta a sus peticiones. Una vez concluida la sesión, se traslada el acta a los colegios.

Sobre la estructura de los temas escogidos para las reuniones en realidad es una simbiosis: ellos proponen, escuchamos y nosotros proponemos en base también de las propuestas que ellos han hecho.

Este procedimiento implica que se sienten parte del museo, porque se les llama para que participen y encuentran respuesta, es fundamental que vean que hay una repercusión. Escuchar significa que haya consecuencias. Es un trabajo que tienen compensaciones positivas.

“Escuchar significa tener la contribución del otro” F. Tonucci

También con la tarjeta amiga, actividades extraordinarias, hacen que vivan el museo, en el que se sienten parte activa de esta institución. Ellos se dan cuenta de que “soy importante para el museo porque se me tiene en cuenta”.

 

¿Cuáles consideráis que han sido las prácticas de éxito? ¿Qué tipo de prácticas habéis modificado o mejorado a lo largo del tiempo?

– Fue una buena iniciativa abrir la participación a los centros educativos. Ha funcionado muy bien la colaboración. Ha sido excelente la complicidad profesorado, alumnos y colegios.

– Otro de los éxitos que nos ha sorprendido es la participación de las familias. No sólo por la facilidad de las autorizaciones, sino por su implicación posterior.

– La participación activa de los niños e invitar a los miembros del consejo infantil. Fomentar la implicación para generar la complicidad necesaria para que se sientan incluidos.

 

Propuestas a mejorar:

 

– La dinámica interna del Consejo, en el sentido más purista del término. Lo que hay que propiciar es un espacio de libertad más extensa. Estamos reestructurándola, como las actas, que sean más autónomos, que prescindan más de los adultos.

– En realidad los que nos tenemos que autocriticar más somos los adultos en lugar de los niños, y reformular cual es nuestra actitud hacia la infancia.

– Fomentar encuentros con otros consejos, como el Museu Blau, Museu Valencia… que se encuentran en ese contexto con otras realidades que nos parece muy interesante para enriquecernos mutuamente y crecer. Es una propuesta.

 

 

A nivel de resultados, ¿cómo ha favorecido socialmente la creación del Consejo y su participación? ¿Cómo lo evaluáis?

 

Desde que empiezan y que terminan pasan aproximadamente dos años. Tras el proceso, algunos niños y jóvenes afirman que ahora también tienen voz en su casa y elijen cosas. Esto a nivel de resultados es fantástico. Quiere decir que no sólo en la vida del museo su voz es escuchada y forman parte de la estructura como agentes que colaboran en el museo. Sino que esta fórmula se traslada también en su cotidianidad más íntima, como es la familia. A nivel de resultados quiere decir que han aprendido a defender su voz, a debatir, a consensuar una opinión y estar incluidos en las esferas sociales donde muchas veces su voz es muda.

Y no sólo a ellos les repercute los resultados. También en los adultos. Escucharlos y darlos voz implica un cambio. Si crees en la infancia repercute en la concepción de infancia y te hace autocriticarte y modificar muchas cosas en el adulto. Saberlos escuchar te modifica para tenerlos en cuenta.

 

¿Nos podrías compartir qué herramientas utilizáis para dar voz a los niños y jóvenes? Dinámicas, recursos, normativas integradas…

 

HERRAMIENTAS FUNDAMENTALES E IMPRESCINDIBLES:

 

  • Actitud: saber y creer que pueden aportar, escucha activa frente la infancia.
  • Compromiso: de la institución de dar respuesta y escucha.
  • Coordinación: fija de la propia estructura, que coordine y dinamice el consejo.
  • Reuniones: que incluyan al profesorado y familias, para que se impliquen también.
  • Comunicación: con los consejeros, que este descuido tiene repercusiones negativas.
  • Dinámica de debate y conclusiones: que esté estructurada, con orden de palabras, lo que es formalmente una reunión como los adultos formulamos. Provocar un debate y que haya unas conclusiones, que serían las respuestas posteriores.

 

Hacerles protagonistas de su vida con sus derechos y obligaciones. Cabe decir que los derechos de los niños se están incumbiendo a nivel mundial como dice Tonucci. De algún modo es cierto que es ilegal esta práctica mundialmente. Si nosotros facilitamos sus derechos para que sepan lo que son, les damos la oportunidad también de que los reivindiquen.

Un consejo para aquellos expertos que trabajan con niños-jóvenes y buscan incrementar su participación pero se ven desprovistos de resultados satisfactorios.

Esto es una carrera de fondo, los resultados no son de hoy para mañana:

Hay que darles el protagonismo para que se sientan escuchados. Con esta experiencia ellos mismos van a poder trasladar sus aprendizajes a otros ámbitos para reivindicar que les escuchen. No es fácil, no es encontrar resultados mañana.

Consejo primordial: por favor escuchad a los niños sin ningún filtro, sin ninguna predisposición de escuchar lo que queremos escuchar como adultos. Que propiciemos su participación, y les demos respuesta, ellos tienen el mayor éxito y es que encuentren la respuesta. Eso no significa que sea todo ‘sí’. Claro que no. Ellos provocan, tantean, repiten discursos de mayores… tenemos que escucharles con actitud de respeto.

Mucho entusiasmo: Si nosotros no nos ponemos de acuerdo, no le podemos pedir a los niños lo que los adultos no sabemos hacer. Facilitarles espacios para consensuar. El adulto no cree en la infancia, también lucha con actitudes instauradas en la sociedad que tenemos que pelear contra ellas. Y esta actitud debe ser trasladada en cualquier ámbito.

 

 

Jornadas de Aprendizaje Mutuo

#ProyectoCuidar

“¿Cómo fomentar la resiliencia
de niños y jóvenes?”

 

Mañana 19 de octubre, en las Jornadas Proyecto Cuidar, contaremos con los representantes de cada uno de los grupos de niños/as y jóvenes que han formado parte del proyecto.  Presentarán a los asistentes las conclusiones a las que llegaron en los encuentros de “Aprendizaje mutuo” y algunos de los expertos que participaron compartirán también su experiencia de trabajo con niños y jóvenes desde un enfoque participativo.

Antes de que llegue el día de las Jornadas, nos gustaría hacer un breve resumen sobre cuáles fueron los ejes principales que se trabajaron en cada territorio, y a su vez, mencionar a los expertos que se implicaron en cada zona aportando un gran trabajo.

El objetivo de estos encuentros “Aprendizaje mutuo” era que los niños y jóvenes pudieran compartir su trabajo sobre el riesgo o desastre que habían escogido, con expertos vinculados a sus preocupaciones y demandas, para posteriormente desarrollar de manera conjunta sus propuestas sobre posibles soluciones. Estos encuentros se formularon una vez finalizados los talleres, entre mayo y junio de 2017.

Antes de cada encuentro se realizaron una serie de talleres preparatorios con los niños y jóvenes en los que, entre otras cuestiones, hicieron una lluvia de ideas de los expertos a los que les gustaría invitar y los temas que querrían discutir con ellos.  Desde el equipo de la UOC fuimos contactando con personas que respondieran a esos perfiles y que tuvieran interés en participar, facilitándoles también un espacio preparatorio previo para conocer más en detalle el proyecto, los objetivos de ese encuentro y acerca del trabajo realizado por el grupo de niños o jóvenes con el que iban a trabajar. De esta manera, todas las partes involucradas tenían el máximo de información posible de lo que iba a suceder aquel día, para que la participación fuera lo más relajada y fructífera posible.

 

Composición de los temas abordados y de los expertos implicados:

 

BARCELONA – INCENDIOS FORESTALES (zona urbana interfase).  Por la proximidad de su escuela con el el bosque, su propuesta era la de organizar una fiesta comunitaria para la prevención de incendios y “recuperar” el bosque. Trabajaron esta propuesta desde tres enfoques:

 

  • “Diseñar la fiesta del bosque”: con Alba Colell y Brigitte Escolar, maestras y fundadoras de l’Escola del Bosc de Rubió
  • “Prevención y recuperación de incendios forestales”: con Jofre Césfedes, bombero y formador del aula de prevención de los Bomberos de Barcelona y Mariona Borràs, ingeniera forestal y técnica de la Fundación Pau Costa.
  • “Cómo comunicar la fiesta del bosque”: con Nuria Iglesias responsable de comunicación de los Bomberos de la Generalitat de Catalunya.

También acudió a la jornada Maria Iborra, técnica de  Servicios a las Personas y al Territorio del Distrito de Nou Barris de Barcelona.

 

GANDESA – INCENDIOS FORESTALES (entorno rural). Los niños y niñas querían saber cómo reaccionar y qué hacer en caso de producirse un incendio forestal, en el caso de que no estuvieran acompañados de un adulto. Trabajaron esta demanda divididos en 4 grupos:

 

También partició en la jornada Carlos Luz, alcalde de Gandesa.

SANT CELONI – RIESGO QUÍMICO: Los jóvenes querían saber cómo manejar sus emociones en caso de un accidente de la industria química y contribuir a desarrollar un plan de comunicación para la población. Trabajaron este tema divididos en 3 grupos:

 

También participaron en la jornada: Lluís Obach,  técnico de protección civil del Ayuntamiento, Sole Íñiguez, técnica de educación del Ayuntamiento de Sant Celoni y Francesc Deulofeu, Alcalde de Sant Celoni.

 

 

LORCA – RIESGO SÍSMICO: en base a su experiencia con el terremoto del año 2011, los jóvenes querían saber más sobre acciones preventivas para gestionar las emociones y prácticas de cuidados durante un terremoto. Trabajaron este tema divididos en 3 grupos:

  • “Resiliencia y cuidados”: con Paco Martínez, impulsor del programa Lorca Resiliente.
  • “Gestión emocional”: con Maria Antonia Soto, psicóloga Consultora de Situaciones de Crisis, Emergencias y Riesgo Social.
  • “Comunicar el riesgo sísmico”: con Andrés López, periodista especializado en comunicación en emergencias.

También participaron en la jornada: Saturnina Martínez, Concejal de Urbanismo y Medio Ambiente y Recuperación tras los terremotos del Ayuntamiento de Lorca; Juan Manuel Bayonas, Concejal de Protección Civil y Emergencias, Industria, Deportes del Ayuntamiento de Lorca; y Javier.

Estamos impacientes para escucharles mañana, 19 de octubre – Proyecto Cuidar

 

Sobrevivir a la tormenta: la experiencia de niños y jóvenes después del Huracán Katrina

13 de Octubre
Día Internacional para la Reducción
del Riesgo de Desastres

#ChildrenOfKatrina
#ProyectoCuidar

Hoy día 13 de Octubre se celebra el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, dedicado este año a sensibilizar a la opinión pública mundial sobre la necesidad de construir más y mejor resiliencia individual, comunitaria y gubernamental. En consonancia con esta efeméride, y aprovechando que el 19 de octubre 2017 tendremos a una de las autoras con nosotros en la Jornada del Proyecto Cuidar, compartimos un amplio resumen de un trabajo ineludible para comprender la resiliencia de niños y jóvenes ante situaciones de desastre.

Después del devastador huracán Katrina, que afectó la ciudad de New Orleans, en 2005, las profesoras Alice Fothergill (University of Vermont) y Lori Peek (University of Colorado) investigaron las experiencias de niños y jóvenes afectados por el desastre. Durante 7 años observaron y entrevistaron a niños y jóvenes (650 concretamente, de 3 a 18 años), a sus familias, amigos, vecinos, maestros y profesionales que trataron de ayudarlos. La experiencia está recogida en un magnífico libro, Children of Katrina (University of Texas Press, 2015).

 

Alice_Fothergill_Lori_Peek_ children of katrina jornadas proyecto cuidar

Alice Fothergill & Lori Peek – Fuente de la imagen: Colorado State University

 

El objetivo del libro es comprender sus experiencias, identificar cómo otros actores habían intervenido en su recuperación y documentar cómo niños y jóvenes se había ayudado a sí mismos y entre sí. A diferencia de las imágenes monolíticas y estereotipadas que tenemos habitualmente de la infancia -imágenes que nos hablan de los niños como “gomas” capaces de soportar cualquier adversidad, o al contrario, como un colectivo “frágil y vulnerable” al que debemos proteger- estas dos profesoras nos muestran la gran complejidad y diversidad de infancias que destapa un desastre. Al igual que los adultos, niños y jóvenes reaccionan de forma muy distinta a un mismo episodio. En esa diversidad de reacciones intervienen factores clave como la edad, la condición socioeconómica, el género, el color de la piel, el apoyo social, el rol de la escuela, la familia o el apoyo de la administración pública.

A continuación resumimos algunas de las conclusiones más importantes del libro:

 

children of katrina portada libro

Children of Katrina

 

  • Las autoras identifican tres grandes patrones en la recuperación de los niños y jóvenes del Katrina: 1) Niños y jóvenes con un fuerte sentimiento de indefensión, en su mayoría provenientes ya de entornos y condiciones desfavorecidas que el desastre no hace si no consolidar y aumentar. 2) Niños y jóvenes con recursos y apoyos de familiares, de su comunidad, y de profesionales e instituciones comprometidas que consiguen encontrar un equilibrio e incluso superar la situación. 3) Niños y jóvenes que fluctúan y mezclan las dos trayectorias anteriores, encontrando equilibrios momentáneos pero también recayendo a menudo en períodos de gran indefensión.

 

  • El desastre nunca es un acontecimiento neutro. A menudo, acrecienta vulnerabilidades previas que intensifican y aceleran dinámicas de exclusión y desigualdad social. El Katrina afectó mucho más, por ejemplo, a niños y jóvenes hijos de madres solteras negras, mayormente empobrecidas, con problemas antes y después del desastre para encontrar trabajo, estabilidad, acceso a servicios y actores institucionales básicos. Lejos de ser factores individuales, pues, las autores ponen el acento en las condiciones más estructurales, en la falta crónica de apoyos y vínculos, para explicar la dificultad para parar y sobreponerse al espiral de inestabilidad que introduce un desastre como el Katrina.

 

  • La situación antagónica se explica por motivos parecidos. ¿Quién consigue salir antes y mejor de estas situaciones? Aquellos niños y jóvenes que cuentan antes y después del desastre con más recursos personales, familiares, financieros, culturales, educativos, políticos, sociales, etc. Aquellos con más acceso a redes y apoyo social fuerte, con un mayor capital social y cultural (contacto con escuelas, padres y madres con mayores opciones de encontrar nuevos trabajos, con posibilidades de acceder a instituciones y programas dedicados a la ayuda, etc.). Esta capacidad para acceder y movilizar es crucial también para estos niños y jóvenes puedan articular más y mejor sus necesidades y hacer oír su voz.

 

  • En medio, encontramos niños y jóvenes que oscilan entre la indefensión y el equilibrio. Niños y jóvenes que experimentan un reordenamiento inconsistente de sus esferas (emocional, familiar, escolar, social, etc.). Algunas pueden estar alineadas, fuertes y conectadas, mientras otras siguen desconectadas, débiles o inestables. En la mayoría de casos, estos jóvenes y niños provienen también de entornos más desfavorecidos. Viven o han vivido inestabilidad y desigualdad social antes y después del desastre. Sin embargo, a diferencia de los niños con más dificultad para construir resiliencia, son niños y jóvenes que mantienen algunos anclajes importantes. Ya sean emocionales y familiares, o comunitarios. Por ejemplo, son niños y jóvenes que a pesar de las dificultades se han implicado en actividades extracurriculares, ya sean de formación, comunitarias, de deporte, etc. Son jóvenes y niños, también, que tienen vínculos fuertes en su vida, sobre todo familiares y emocionales (hermanos, padres, amigos, familiares). Estos vínculos y apoyos actúan como puntos de anclaje en un mundo que sigue re-ordenándose lentamente y de forma inconsistente.

 

  • Además de la clase social y el color de la piel, ya mencionados anteriormente, la investigación señala otros factores relevantes a la hora de comprender y diferenciar las vivencias de niños y jóvenes. Por ejemplo, la edad. Aunque el desastre afectó a niños de todas las edades, fue particularmente disruptivo para jóvenes adolescentes, puesto que truncó proyectos y momentos escolares, sociales, afectivos ya muy consolidados. También el género es importante. En el Katrina, las niñas tendieron más a internalizar su respuesta al desastre, mientras que los niños fueron por lo general más abiertos y explícitos. Estos patrones afectaron la capacidad para hacer nuevas relaciones, la voluntad de buscar apoyos, o las estrategias para lidiar con lo sucedido.

 

  • De fondo, el libro apuntala una tesis clara e interesante acerca de los factores que construyen y refuerzan la resiliencia. Lejos de ser un concepto que podamos asociar únicamente a cuestiones individuales, a aspectos únicamente de personalidad, o de capacidades personales, Fothergill & Peek señalan que hay factores estructurales, sociales, que son claves para entender la capacidad o no de respuesta y recuperación de niños y jóvenes ante un desastre. Si bien es cierto que el optimismo, la inteligencia, el sentido del humor, el carácter, las habilidades comunicativas, la tenacidad, la simpatía pueden ser características personales importantes ante un desastre, pero a la hora de explicar la recuperación y resiliencia de niños y jóvenes son mucho más importantes y definitivos, a largo plazo, el acceso y capacidad para movilizar recursos, apoyo social, político, institucional, escolar, etc.

 

Pero además, el libro destaca las capacidades y habilidades, los talentos y las fortalezas, de niños y jóvenes para contribuir a construir resiliencia, para sí mismos pero también para su entorno familiar y comunitario:

 

  • Niños y jóvenes tuvieron un papel clave, por ejemplo, a la hora de dar confort emocional, apoyo, cuidado, distracción e incluso espacios para el desahogo a sus padres, madres, abuelos, vecinos y amigos adultos. Ayudaron en la recuperación implicándose en la reubicación, en la toma de decisiones, dando su opinión, mostrando su apoyo; consiguiendo fondos, buscando trabajo cuando eso era posible, ayudando a los adultos a expandir sus redes sociales, su capital social y a reducir el aislamiento social. Creando condiciones para que los adultos se comunicaran, intercambiaran información y recursos importantes.

 

  • También fueron cuidadosos con la salud y el bienestar de otros niños y niñas, fueran hermanos, vecinos o amigos. Los casos documentados en el libro nos habla de cómo el desastre les hizo asumir responsabilidades y dar calma a los más pequeños. Cómo se implicaron a la hora de hacer grupo y crear cohesión entre ellos. Cómo les animó a crear espacios y culturas de apoyo mutuo, entre amigos e iguales. Esto sugiere que las culturas entre pares pueden ser de ayuda, y muy positivas, en caso de desastre. Lejos de la imagen a menudo difundida que las asocia únicamente con la presión, la competitividad y conductas de abuso y violencia. El desastre también contribuyó a que algunos jóvenes se organizaran e implicaran políticamente para representar intereses determinados, por ejemplo de ciertos grupos étnicos y culturales, como the Vietnamese Young Leaders American Association.

 

  • Finalmente, muchos niños y jóvenes también mostrar una gran capacidad para el autocuidado. Se organizaron antes y después del desastre, ayudando en la evacuación, recogiendo y seleccionando aquello que para ellos tenía valor. También destaca el libro su interés por conocer y saber, por tener información y poder preguntar y comprender el impacto del desastre en sus vidas. Con ello, niños y jóvenes trataban de ahuyentar la incertidumbre y recuperar cierto control sobre sus propias vidas. A eso también ayudaron las canciones, los escritos, los dibujos, los poemas, todo el trabajo artístico y creativo que individualmente, u organizado a través de escuelas y actividades extracurriculares, pudieron realizar. Finalmente, el libro también destaca el creciente e importante papel de las redes sociales para mantener relaciones con familiares y amigos, y sobre todo, para reestablecer culturas entre pares.

 

Reforzar estas capacidades, habilidades, fortalezas es sin duda clave y una de las lecciones más importantes que podemos sacar de esta importante contribución científica al estudio del impacto y vivencia de los desastre en niños y jóvenes. El libro nos recuerda en este sentido el importante papel del apoyo entre pares, del apoyo familiar, social y comunitario, pero también institucional y político a la hora de construir resiliencia. Y nos recuerda también la responsabilidad que los adultos tenemos a la hora de empoderar, facilitar, sostener y dinamizar estas redes de solidaridad, cuidado, apoyo y recuperación ante los desastres.

En este video puede verse también a las propias autoras hablar acerca de los contenidos del libro. Os animamos a escucharlas:

 

¿Cómo fomentar la resiliencia de niños/as y jóvenes? – Jornadas Proyecto Cuidar

Participación y gestión de desastres

19 de octubre 2017, de 9h a 14h

CaixaFòrum Barcelona

Av. de Francesc Ferrer i Guàrdia, 6-8

Barcelona

El próximo 19 de octubre de 2017 celebramos las Jornadas del Proyecto Cuidar:

¿Cómo fomentar la resiliencia de niños/as y jóvenes?

Hemos organizado estas jornadas con el fin de promover la participación de los niños y jóvenes en la gestión de desastres. Contaremos con la participación de expertos en el ámbito, protección civil, seguridad y derechos de infancia. Será un espacio de debate y diálogo donde expondremos resultados, ideas y casos prácticos necesarios para prosperar en el campo de la resiliencia y participación de los niños y jóvenes.

A todo/as aquellos/as que formáis parte del sector, contamos con vuestra asistencia y participación en las jornadas: Inscripción gratuita. ¡Os esperamos!

 

PROGRAMA
Jornadas Proyecto Cuidar 2017

8,30h – 9,00h Acreditaciones
9,00h – 9,10h Inauguración
9,10h – 10,40h Niños y jóvenes como protagonistas de la Reducción del Riesgo de Desastres

Presentación de los resultados del Proyecto CUIDAR. Nos acompañarán niños, jóvenes y profesionales que han participado en el proyecto.

10,40h – 11,00h Pausa
11,00h – 12,30h ¿Cómo favorecer la participación de niños/as y jóvenes en la gestión de desastres?

Mesa redonda con:

Sr. Sergi Delgado, Sub-director general de Coordinación y Gestión de Emergencias de la Dirección General de Protección Civil de la Generalitat de Cataluña.

Sr. Josep Maria Lahosa, Delegado del Forum Español para la Prevención y la Seguridad Urbana.

Sra. Montserrat Cusó, Experta en Derechos de la Infancia y de la Adolescencia.

12:30h – 12:45h Pausa
12,45h – 13,45h Children of Katrina

Conferencia a cargo de la Dra Alice Fothergill, profesora de sociología de la Universidad de Vermont, Estados Unidos, y especialista en desigualdad social, infancia y desastres.

*Traducción simultánea al castellano.

13,45h – 14,00h Clausura
¿Por qué deberíamos conocer el Marco de Sendai?

#MarcoDeSendai
#ReduccionDesastres

¿Lo conocéis? A menudo muchos profesionales y voluntarios de la gestión de desastres con los que hemos hablado nos comentan que no están muy familiarizados con el Marco de Sendai. Unos acuerdos y unos estatutos que son, desde 2015, las bases para prevenir y reducir los desastres a nivel mundial.

El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 se adoptó en la tercera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas celebrada en Sendai (Japón) el 18 de marzo de 2015. España formó parte y suscribió del acuerdo de Sendai.

 

¿De dónde proviene el Marco de Sendai?

El Marco de Sendai desciende del Marco de Acción de Hyogo para 2005-2015 tras un conjunto de consultas y negociaciones intergubernamentales tratadas a nivel internacional. Cabe destacar del Marco de Acción de Hyogo que promovía un mayor crecimiento al desarrollo a la labor mundial sobre el Marco Internacional de Acción del Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales de 1989 y la Estrategia de Yokohama para un Mundo Más Seguro. La base de el Marco de Sendai está fundamentada por elementos que responden a la continuidad del trabajo realizado por los Estados y otras partes interesadas en relación con el Marco de Acción de Hyogo y, ofrece un conjunto de novedades y mejoras que se formularon durante las consultas y las negociaciones previas a su realización.

 

¿Qué innovaciones presenta?

Destacamos las innovaciones más importantes del Marco de Sendai:

 

  1. Cobra mayor importancia la gestión del riesgo de desastres en lugar de centrarse en la gestión de desastres.
  2. Se busca como resultado esperado la reducción del riesgo de desastres y un objetivo marcado para evitar que se produzcan nuevos riesgos.
  3. La definición de siete objetivos mundiales en relación a los desastres: reducir la mortalidad, reducir las personas afectadas, reducir los daños y aumentar la resiliencia, aumentar los países que cuentan con estrategias, aumentar el apoyo internacional, aumentar la disponibilidad y el acceso a personas a sistemas de alerta e información.
  4. Reforzar y aumentar la resiliencia en relación a la reducción del riesgo existente
  5. El desarrollo de principios rectores, que incluyen la responsabilidad primordial de los Estados de prevenir y reducir el riesgo de desastres, y cuenta con la participación de toda la sociedad y todas las instituciones del Estado. (Insistiremos posteriormente en este aspecto)
  6. Se amplia el escenario de la reducción del riesgo de desastres que contempla tanto las amenazas naturales como también las de origen humano. Incluye los riesgos ambientales, tecnológicos y biológicos conexos.
  7. Se fomenta la resiliencia sanitaria y de sus infraestructuras, del patrimonio cultural y de los lugares de trabajo.
  8. Comprender mejor el riesgo de desastres en todas sus dimensiones: exposición, la vulnerabilidad y características de las amenazas.
  9. La movilización de inversiones que tengan en cuenta los riesgos a fin de impedir la aparición de nuevos riesgos.
  10. El fortalecimiento de la cooperación internacional y las alianzas de trabajo mundiales.

marco de sendai reduccion riesgos de desastre

 

El papel de los niños y jóvenes en la reducción de riesgos de desastres 2015-2030

La base fundamental del Proyecto Cuidar se articula bajo los principios del Marco de Sendai. Cómo destaca en una de sus bases: promueve preparar a la sociedad civil con conocimientos y orientación en la reducción de desastres y gestión de riesgos. Se aspira a generar comunidades más resilientes y reforzar las sinergias entre los grupos implicados. En esta sensibilización de la sociedad civil incluye los niños y jóvenes y los considera agentes de cambio.

Tiene que haber un enfoque preventivo del riesgo de desastres más amplio y más centrado en las personas. Las prácticas de reducción del riesgo de desastres deben contemplar amenazas múltiples y ser multisectoriales, inclusivas y accesibles para que sean eficientes y eficaces. Si bien cabe reconocer la función de liderazgo, regulación y coordinación que desempeñan los gobiernos, estos deben interactuar con los actores pertinentes, entre ellos las mujeres, los niños y los jóvenes, las personas con discapacidad, los pobres, los migrantes, los pueblos indígenas, los voluntarios, la comunidad de profesionales y las personas de edad, en el diseño y la aplicación de políticas, planes y normas. Los sectores público y privado y las organizaciones de la sociedad civil, así como la comunidad académica y las instituciones científicas y de investigación, deben colaborar más estrechamente y crear oportunidades de colaboración, y las empresas deben integrar el riesgo de desastres en sus prácticas de gestión. [1]

 

marco de sendai niños reduccion riesgo desastres

 

  1. Los niños y los jóvenes son agentes de cambio y se les debe facilitar el espacio y las modalidades para contribuir a la reducción del riesgo de desastres, con arreglo a la legislación, la práctica nacional y los planes de estudios; [2]

 

Estas tres líneas marcan una transformación sustancial. En el Marco de Sendai los niños y jóvenes dejan de significar únicamente un colectivo vulnerable a proteger y los convierte en agentes participativos cuya implicación es valiosa e importante para la sociedad. Son actores de cambio, de futuro, y su papel se convierte en necesario. Para que sea posible, es importante organizar espacios que promuevan la educación, información y participación en la reducción de riesgos de desastres.

Para nosotros, el Proyecto Cuidar, es fundamental en las sociedades integrar este cambio de perspectiva y participación. Es por este motivo que hacemos difusión de los principios básicos del Marco de Sendai y ponemos énfasis en esta cláusula. Implementar estos principios de acción y transformación para implicar toda la sociedad (incluidos niños/as y jóvenes) frente a la reducción de riesgo de desastres es una apuesta que nos acerca a todos/as a los objetivos marcados a nivel mundial: aumentar la resiliencia y crear comunidades más preparadas para la reducción de riesgos de desastres. Esperamos que todas las metas propuestas las hayamos conseguido en 2030.

 

marco de sendai reduccion riesgos de desastre 

 

Fuentes: 

[1] Pág. 10 – Marco de Sendai para la reducción de riesgo de desastres.

[2] Pág. 23 – Marco de Sendai para la reducción de riesgo de desastres. 

Recursos y cuentos para niños/as en zonas de riesgo de desastre

#ProyectoCuidar

Muchas veces los niños/as y jóvenes se ven desprovistos de información y quedan excluidos de su derecho de estar informados. Esta situación se genera debido a que habitualmente son considerados únicamente un agente a proteger. Desde el Proyecto Cuidar apostamos por el cambio de rol de los niños/as y jóvenes en las zonas de riesgo de desastre y convertirlo en agente participativo empoderado. Es por este motivo que hacemos un artículo recomendando recursos y literatura para compartir con niños/as en zonas de riesgo de desastre: terremotos, inundaciones, desahucios … (Sí, ¡desahucios! También consideramos importante prestar atención a emergencias y desastres que tienen causas y consecuencias más sociales y/o económicas). Estos contenidos y cuentos son una herramienta potentísima para acercarlos información y conocimiento sobre riesgos y medidas de autoprotección y contribuir a forjar los niños y jóvenes como agentes participativos en la reducción de riesgos de desastres.

 

niños en zonas de riesgo de desastre proyecto cuidar

 

niños en zonas de riesgo de desastre proyecto cuidar

– Pexels

niños en zonas de riesgo de desastre proyecto cuidar

– Pexels

niños en zonas de riesgo de desastre proyecto cuidar

– Pexels

Niños/as y jóvenes en zonas de riesgo piden herramientas para gestionar el miedo – Proyecto Cuidar

Durante los talleres del Proyecto Cuidar con niños/as y jóvenes que viven en zonas de riesgo de desastre, descubrimos que los participantes manifestaban una inquietud y una preocupación: carecían de herramientas que les permitieran sentirse autónomos. Una de sus mayores preocupaciones era cómo gestionar el miedo y qué hacer en situación de riesgo o de emergencia. Detectamos que los niños/as sentían que, si no había un adulto cerca, no sabrían cómo reaccionar. Temían sentirse  perdidos y desorientados.  También compartían su temor a que el miedo les paralizara. Tenían miedo al miedo. Por mucha información que tuvieran a su alcance, sabían que el miedo podía bloquearles y hacerles pensar con claridad.

El Proyecto Cuidar tiene como objetivo visibilizar las voces de los niños/as y jóvenes. Es por este motivo que hacemos este artículo, para hacernos eco de sus palabras y contribuir a la consecución de sus demandas. En especial, en relación a la necesidad de tener en cuenta la educación emocional a la hora de pensar en la educación para la reducción de riesgos de desastre.

 

gestion del miedo niños proyecto cuidar

 

Hay una carencia en la gestión del miedo en la formación de los niños/as y jóvenes

Por ejemplo, los/las jóvenes de un instituto de Sant Celoni (municipio de Cataluña) expresaban su sensación de inseguridad, de miedo y de dependencia para con el entorno adulto ante un eventual accidente químico. Expresaron frases del tipo “Yo no me sentiría seguro.” o “Yo llamaría mi madre para que me viniera a recoger.” Esta es la definición del problema que querían resolver:

“Parte de la población no está preparada para gestionar el miedo
 y no sabe qué hacer porque se paraliza y se bloquea”

La intervención que más impactó y que más ayudó a definir el problema que querían trabajar fue la de una joven que vivía en una localidad próxima a Igualada (Cataluña) donde se produjo un accidente químico en 2015.

  • Miembro del equipo CUIDAR: Si vosotros os encontrarais ante un accidente químico, ¿sabríais qué hacer?
  • joven 1: sí, pero no lo haríamos porque te paraliza el miedo. A mí me pasó y me cagué viva y me fui corriendo a casa. (…) como no ha pasado la gente no sabe qué hacer.
  • joven 2: Es necesario concienciar a la población de lo que debe hacerse.
  • joven 1: Yo creo que hasta que no pase de verdad la gente no sabrá lo que es, aunque hayan hecho simulacros porque es lo que me pasó a mí.

gestion del miedo niños proyecto cuidar

 

Así de concisa y resolutiva fue la frase que definía la resolución del problema que habían planteado:

“Aprender a autogestionar el miedo para enseñar a la población cómo actuar ante una situación de emergencia”

En uno de los Talleres del Proyecto Cuidar realizado en una escuela de Gandesa (Cataluña), los niños y niñas que participaban nos expresaron su desconocimiento sobre cómo actuar en el caso de que se produjera un incendio forestal en los alrededores del municipio. Una vez más, se manifestaba la dependencia de los niños/as y jóvenes de las personas adultas y como consecuencia, esta dependencia aumentaba su sensación de miedo. Lo reflejaron con esta frase:

“Los niños y las niñas no sabemos actuar ante una emergencia de un incendio forestal cuando estamos solos”

gestion del miedo niños proyecto cuidar

Estos son algunos de los sentimientos que nos transmitieron los niños/as que participaron en los talleres:

  • “Yo me quedaría bloqueada”
  • “No sabemos qué hacer”
  • “En la escuela hacemos simulacros, y aquí sí que sabemos qué hacer”
  • “Tendríamos miedo y estaríamos nerviosos”
  • “Me asusta si estoy sola o estoy con las amigas y voy a dar una vuelta por el pueblo o por el bosque”
  • “No tenemos información de quée hacer ni dóonde ir si estamos en casa o en la calle en caso de un terremoto porque hay una falta de educación en la gestión emocional.”

Algo parecido occurió en los talleres que realizamos en Lorca. También allí los jóvenes resaltaron la importancia de una buena gestión emocional:

  • Miembro del equipo Cuidar: ¿Qué consideráis que os falta para tranquilizaros?
  • Joven 1: La seguridad de saber que estás en un lugar seguro y que no te pasará nada a tu alrededor.
  • Miembro del equipo Cuidar: ¿Crees que la seguridad se puede trabajar antes?
  • Joven 2: Sí, antes que antes podríamos aprender a controlar nuestros sentimientos o emociones.

gestion del miedo niños proyecto cuidar

“Necesitamos saber los pasos a seguir para estar seguros y trabajar de forma preventiva la gestión emocional del miedo y el cuidado”

Estos testimonios ponen de manifiesto la necesidad de desarrollar herramientas de gestión que ayuden a los niños, niñas y jóvenes a reconocer, gestionar y combatir el miedo, contribuyendo así a reforzar y generar una mayor autonomía (sobre todo en la toma de decisiones). Algo que también contribuye a reforzar su percepción de seguridad.

Desde el proyecto CUIDAR queremos dar a conocer esta situación, trasladar estas demandas, para que puedan ser recogidas y desarrolladas por los diferentes agentes involucrados.

 

 

Niños, jóvenes e inundaciones: recuperación y resiliencia

Hoy queremos compartir las claves planteadas por el proyecto “Children, Young People and Flooding – recovery and resilience”, que realizó entre 2014 y 2016 el equipo de Lancaster, coordinadores del Proyecto Cuidar. Dicho proyecto es fuente constante de aprendizaje e inspiración para nosotros y, consideramos que también lo puede ser para aquellas personas o equipos que trabajen con niños y jóvenes que viven en zonas de riesgo, concretamente por inundaciones.

 

Lancaster - Flood project - niños inundaciones proyecto cuidar

Lancaster – Flood project

 

El proyecto nace de las observaciones realizadas en Kingston-upon-Hull, en 2007, justo después de un episodio de graves inundaciones. Allí constataron que, a pesar de experimentar problemáticas específicas, nadie prestaba demasiada atención a niños y jóvenes después del desastre. El proyecto en cuestión trata de dar la vuelta a esta situación, identificando las principales ideas, conocimientos y percepciones de los niños y jóvenes afectados por las inundaciones invernales en Reino Unido de 2013/14.

 

Lancaster - Flood project - niños inundaciones proyecto cuidar

Lancaster – Flood project

Tres son los aspectos que queremos destacar de esta investigación

1. La investigación nos muestra de manera muy práctica la importancia de escuchar directamente a los afectados, en este caso niños y jóvenes. Su experiencia y conocimiento práctico les convierte en una suerte de “expertos” muy valiosos para profesionales y responsables políticos encargados de planificar y responder ante el riesgo de inundaciones. Por ejemplo, nos muestran que:

(1) los desastres revelan, y a menudo intensifican, vulnerabilidades pre-existentes.

(2) que el nivel de resiliencia de niños y jóvenes viene mediado por la propia capacidad de resiliencia de padres y adultos que les rodean.

(3) que los profesionales no siempre identifican que niños y jóvenes tienen vulnerabilidades y experiencias específicas y diferenciadas de las de los adultos.

2. El trabajo pone de manifiesto también que la política de gestión de inundaciones del Reino Unido (prevención, preparación, respuesta, recuperación) está actualmente demasiado fragmentada. La excesiva especialización y división de responsabilidades entre departamentos gubernamentales dificulta en exceso el poder responder con eficacia a las preocupaciones y problemáticas de los niños y jóvenes. Éste en un dato además que se repite en muchos países, incluido España, como hemos puesto de manifiesto en el informe del WP2 de este mismo proyecto. Una mayor coordinación entre escalas y ámbitos de gobierno es del todo necesaria para dar respuesta a problemas tan complejos y transversales como son los desastres.

 

Lancaster - Flood project - niños inundaciones proyecto cuidar

Lancaster – Flood project

 

3. El Proyecto también subraya la importancia de utilizar métodos participativos y creativos para identificar los aspectos claves de las experiencias de niños y jóvenes que han vivido desastres. En ese sentido, el uso de actividades 3D, de escultura y modelaje, de juegos con arena, resultaron muy importantes para involucrar más y mejor a niños y jóvenes, tanto individual como colectivamente. También para identificar las principales pérdidas (objetos, relaciones), experiencias y disrupciones que el desastre provocó en niños y jóvenes.

El proyecto ha generado distintos resultados. En este post destacamos especialmente el “Manifiesto de las Inundación” (Flood Manifestos), un documento en el que niños y jóvenes plasman sus sugerencias y demandas a distintos agentes y profesionales, y que acabaron presentaron en The Houses of Parliament. Si queréis saber más información acerca de este proyecto, os podéis descargar también el informe del proyecto sobre los hallazgos y recomendaciones de la investigación: Niños, Jóvenes e Inundaciones: Recuperación y Resiliencia.

 

Lancaster - Flood project - niños inundaciones proyecto cuidar

Lancaster – Flood project

 

Resumen de algunos de los principales puntos planteados por niños y jóvenes en los Flood Manifestos:

–    Reconocer que las inundaciones causan pobreza, por lo que las familias desplazadas necesitan ayuda con el costo adicional de alimentos, lavado de ropa y transporte.

–    Reconocer que las inundaciones pueden conducir a una mala salud, como las malas dietas si la gente no puede permitirse el lujo de tener alimentos saludables o no tiene los medios para prepararlos.

–    Establecer grupos de pares en las escuelas para los niños que han sido afectados por las inundaciones puedan hablar y obtener apoyo.

–    Las personas discapacitadas que están inundadas necesitan ayuda más especializada antes, durante y después de una inundación.

–    Debería haber más subvenciones para ayudar a que las casas sean más resistentes y ayudar con la burocracia.

–    Apoyar el desarrollo de iniciativas comunitarias para recoger fondos de inundación para ayudar a las personas que están inundadas, o pueden estarlo en el futuro.

–    Todas las familias y comunidades deben tener un plan de inundación.

–    Las advertencias de riesgo de inundación necesitan ser más claras, para que la gente las entienda y sepa qué hacer y cuándo.

–    La sensibilización debe hacerse utilizando diferentes medios; La información debe ser accesible para la comunidad, como lo es la referente a la seguridad contra incendios.

–    Debe haber educación sobre inundaciones en todas las escuelas, en toda la etapa educativa, incluyendo lecciones sobre emergencias e inundaciones: cómo prepararse, entender las prioridades cuando inunda, dónde ir, supervivencia y primeros auxilios. Esta educación debe incluir “simulacros de inundación”: eventos de simulación de inundaciones como simulacros de incendio y juegos de preparación de inundaciones en línea.

–   Los maestros necesitan formación y capacitación sobre inundaciones y cómo afectan a los niños y su educación.

La importancia del mapa de riesgo comunitario desde la mirada de los niños/as y jóvenes
Una de las técnicas más habituales en las estrategias participativas de reducción de riesgo de desastre (RRD) es el mapa de riesgo comunitario.
Desde el Proyecto Cuidar queremos difundir la importancia de integrar el mapa de riesgo comunitario en las estrategias participativas de reducción de riesgo de desastre, y poner especial atención a las voces de los niños y jóvenes. El punto de vista de los niño/as y jóvenes es a menudo ignorado, menospreciado, o sobre-representado por los adultos. Sin embargo, su perspectiva aporta información útil y relevante para afrontar los desastres en zonas de riesgo, a la vez que manifiesta las necesidades de este colectivo, uno de los más afectados en situación de desastre.
frato 02 caramba nos escuchan

Frato ’02

 Para qué sirve y qué necesidades cubre el mapa de riesgo comunitario?

El objetivo del mapa de riesgo comunitario es visualizar un territorio desde la perspectiva de sus habitantes en relación a un determinado riesgo o amenaza. Esta técnica es habitual en comunidades marginalizadas y también es considerada interesante para trabajar con niños y jóvenes de cualquier entorno. 
Como plantean Gaillard y Pangilinan (2010: 178):
“Participatory mapping parece, to be an interesting tool for enhancing youth awareness of disaster risk as it makes disaster-related concepts tangible to everyone”
 
Mapa de riesgo de los alumnos de 3º de ESO en Sant Celoni (Barcelona)

 

La herramienta del mapa de riesgo comunitario aparece en la mayoría de materiales que recogen actividades para trabajar la RRD con menores. Uno de los manuales de formación de referencia elaborado por Save the Children (2007), los define de la siguiente manera:

Un mapa de los riesgos y recursos de la comunidad es un borrador de un área o un lugar, hecho por las personas de la comunidad. Muestra los riesgos, la vulnerabilidad y las capacidades de la comunidad y de sus miembros en relación a amenazas potenciales.

Integrar el mapa de riesgos y recursos de la comunidad, mapeo comunitario, en las estrategias participativas de reducción de riesgo de desastre, es importante porque:

 

  • Muestra la localización de una amenaza potencial (áreas dentro y / o cercanas a la comunidad que son consideradas zonas de riesgo)
  • Manifiesta las vulnerabilidades de la comunidad (ej: edificios inestables que pueden quedar destruidos o lugares donde hay personas con más dificultades para huir del peligros, etc.)
  • Recopilación de los recursos de la comunidad para hacerle frente (ej: lugares de reunión seguros, centros de primeros auxilios, centros de emisión de radio, etc.)

 

Estos mapas de riesgos comunitarios, imprescindibles para hacer frente a las amenazas y las vulnerabilidades del territorio, serían insuficientes si sólo contara con la voz de un solo colectivo, considerando que con el análisis de una sola perspectiva no se cubren las necesidades generales de los habitantes.

 

Mapa de riesgos

Debate sobre los Mapas de riesgo con alumnos de 4º de Primaria (Barcelona)

 

  • ¿Por qué destacamos la importancia de desarrollar un mapa de riesgo desde la mirada de los niños/as y jóvenes?

En toda zona de riesgo de desastre lo más importante es preservar la vida de los habitantes que están expuestos al peligro y minimizar los daños del territorio. Los marcos de análisis y de actuación suelen estar marcados por la mirada adulta, sin tener presente la perspectiva, las necesidades, las capacidades o los conocimientos de los niños/as y jóvenes. Su voz y su participación nos ayudan a entender cómo recoger mejor estas necesidades, y al mismo tiempo sumar sus contribuciones y capacidades en la gestión de desastres.

Cualquier duda o comentario que desee formular sobre los mapas de riesgos en relación a los niños / as y jóvenes, pueden dirigirse a la página de Proyecto Cuidar.

 

mapa de risc projecte cuidar

Alumnos/as de 6º de Primaria (Gandesa) elaborando un mapa de riesgo

 


Referencias citadas:
– Gaillard, J. C., & Pangilinan, M. L. C. J. D. (2010). Participatory mapping for raising disaster risk awareness among the youth. Journal of Contingencias and Crisis Management, 18 (3), 175-179. http://doi.org/10.1111/j.1468-5973.2010.00614.x

– Save the Children (2007) Training Manual. Child-led disaster risk reduction in schools and communities. Accesible en: http://resourcecentre.savethechildren.se/library/training-manual-child-led-disaster-risk-reduction-schools-and-communities

Se inician los diálogos con niñas, niños y jóvenes

A mediados del pasado mes de octubre, el grupo español del proyecto CUIDAR empezó a realizar los diálogos (WP3) con niñas, niños y jóvenes en tres localidades catalanas simultáneamente: Sant Celoni, Gandesa y Barcelona. Más tarde, seguramente a principios de enero, el equipo realizará el cuarto y último diálogo en Lorca, Murcia. Los talleres tendrán lugar entre los meses de octubre y enero en sesiones semanales. Únicamente en el caso de Lorca los talleres tendrán una estructura diferente, probablemente concentrando todas las sesiones en una semana. El tiempo estimado de duración de cada taller será de unas 20 horas.

Los 4 escenarios han sido seleccionado en base a los resultados de nuestro scoping nacional (WP2) así como de entrevistas a informantes clave (estamos especialmente agradecidos a la Subdirecció General de Coordinació i Gestió d’Emergències, Generalitat de Catalunya por su ayuda y consejos). El principal criterio para escoger estos escenarios ha sido el de poder trabajar con niñas, niños y jóvenes que han vivido, o que viven cotidianamente, con riesgos y/o desastres más o menos cercanos. Esta decisión se tomó para privilegiar su experiencia y su conocimiento más cotidiano y encarnado de este tipo de situaciones.

 

Así, en Gandesa trabajaremos con niñas y niños de un entorno rural con conocimientos de gestión forestal y prevención de incendios. En este sentido, el proyecto CUIDAR se beneficia del importante trabajo realizado previamente por el proyecto MEFITU, una interesante iniciativa de la Fundació Pau Costa para sensibilizar y experimental la gestión forestal de un modo práctico e interactivo. El taller tendrá lugar en un centro de educación primaria de la localidad, con 30 alumnos de 6º (15 niños y 15 niñas).

 

Sant Celoni es un municipio con un gran número de industrias químicas. El proyecto quiere profundizar sobre esta realidad trabajando con un grupo de 25 alumnos de 3º de ESO (14 mujeres y 11 hombres). Estos alumnos tienen experiencia en tests y simulaciones de preparación ante riesgos químicos.

 

Ciutat Meridiana (Barcelona) es conocido como el barrio con más casos de desahucios de España. Pero también es conocido por albergar muchas iniciativas comunitarias que tratan de contrarrestar los efectos de la crisis económica vivida en los últimos años. CUIDAR trabajará en este contexto con un grupo de 17 alumnos (11 niños y 5 niñas) de 4º de Primaria. 

 

Finalmente, en Lorca queremos trabajar con un grupo de jóvenes de entre 14 y 18 años que vivieron el terremoto de 2011 de 5.1 grados en la escala de Richter que afectó gravemente a la ciudad. Recientemente el área de Lorca ha vivido también otros desastres, como las inundaciones de 2012 o la ola de calor de 2015. El proyecto CUIDAR explorará las diferentes culturas de resiliencia que estos jóvenes han desarrollado en los últimos años.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies